viernes, 29 de mayo de 2009

Libros que suenan


Leonor es ciega y trabaja como periodista en una agencia de prensa. Si discapacidad no la ha impedido realizar su sueño. Las nuevas tecnologías la han ayudado a acercarse al mundo, y dentro de éstas los audiolibros le han abierto una ventana a uno paralelo al que antes no podía acceder.


Me sorprendo cunado muchos afirman que este tipo de lectura anula la tradicional, que se violan los derechos de autor o que, de esta manera, también los niños dejarán de leer. ¡Se atreven a decir que para eso existen los libros en braile! Claro que cuando hacen tan afirmación, no sé si sabrán los costosos que son y la cantidad de espacio que ocupan.


Creo que iniciativas como estas son más que indispensables si queremos conseguir la plena integración social de determinados grupos. No sólo personas ciegas pueden ahora acceder a títulos literarios como el resto, sino que, a mi parecer, los audiolibros también se tornan como fundamentales para personas analfabetas. Son muchas las personas mayores que no pudieron acceder a una educación, como la que hoy en día podemos disfrutar. ¿No es injusto acaso, que no puedan disfrutar de personajes, paisajes e historias como el resto?

Me atrevo a asegurar que un libro parlante no deja de ser un recurso que para nada reemplaza la escuela, ni a los libros tradicionales. Lo importante es que estemos en contacto con los libros, no importa si para leerlos o escucharlos. Es indiscutible que las nuevas tecnologías están perforando, de manera impensable hace pocos años, en muros que aislaban a personas discapacitadas. Para Leonor, la palabra comunicación se ha hecho realidad.

Links de interés

http://www.leerescuchando.net/ Portal de audiolibros online en formato mp3
www.tiflolibros.com.ar/ Libros electrónicos para ciegos
http://www.once.es/new/ Organización nacional de Ciegos de España

miércoles, 27 de mayo de 2009

14 años de formación merecen un reconocimiento



Culturactual entrevista a Miguel Baquero, estudiante universitario y próximamente titulado superior en trompa. Este inquieto estudiante nos resuelve algunas de nuestras dudas sobre esta carrera tan laboriosa y duradera. ¿La música está al alcance de todos?


¿Qué te llevó a estudiar la carrera de música?
Todo comenzó con una recomendación de la profe de música del cole a mis padres: les dijo que yo tenía oído, y que sería bueno, que me apuntasen al conservatorio. Yo no sabía muy bien de qué iba todo esto, así que cuando mis padres me preguntaron si me apetecía estudiar música –me avisaron de que sería como “un segundo cole”- les dije que sí… para mí, empezó siendo una actividad extraescolar más –algo más dura que kárate, eso sí-, pero poco a poco fue ganando protagonismo en mi vida…y hasta hoy.
¿En qué consiste la carrera (duración, instrumentos, exámenes para pasar de curso…)?
La carrera completa de instrumento son catorce años: cuatro de grado elemental (“el colegio”), seis de grado medio (“el instituto”) y cuatro de grado superior (“la universidad”). En todos los cursos hay exámenes trimestrales, y al final de cada grado hay una prueba para pasar al siguiente, en la que compites con tus compañeros –las plazas son limitadas-. En cuanto a los instrumentos, hay un abanico enorme para elegir, pero no todos los conservatorios ofertan los mismos, y no siempre hay plazas para el que uno quiere.
¿Qué limitaciones te encontraste a la hora de ejercer esta carrera (Económicas, falta de tiempo...)?
Al principio hay que hacer un esfuerzo económico muy importante, porque los instrumentos son caros y es necesario comprarse uno propio. La falta de tiempo y la dificultad para compaginar la música con otros estudios es, en mi opinión, otra de las grandes limitaciones. Además, hay que tener en cuenta las limitaciones personales: no todo el mundo tiene las mismas cualidades para tocar un determinado instrumento, y es muy habitual que surjan problemas como el miedo escénico – ¡uno de nuestros grandes enemigos!-.
¿Qué salidas tiene estudiar esta carrera? ¿Se puede vivir de la música?
El mundo de la música es muy competitivo. Se puede vivir de la música, claro, pero hay que tener cuidado con las expectativas: sólo unos pocos, los mejores y los más esforzados –en general, aunque no siempre sea así- acaban tocando en las grandes orquestas o actuando como solistas. Pero, además de grandes figuras, también hacen falta profesores en conservatorios, colegios e institutos, escuelas y academias… Y siempre tiene uno la posibilidad de hacer “bolos” –actuaciones puntuales-, o de crear su propio conjunto y dar conciertos…
¿Cómo está el nivel en los conservatorios españoles? ¿Podemos decir que nos encontramos por la cabeza a nivel mundial?
No, en absoluto. En realidad, el nivel de un determinado instrumento en un conservatorio depende mucho del profesor que lo imparte, y en España hay profesores muy buenos… y también los hay muy malos. Además, tenemos la enorme desventaja de que el grado superior no está integrado en la universidad –como sí ocurre en la mayoría de los países. En general, podría decirse que en España hay muchos buenos músicos con ganas de dar lo mejor de sí mismos, que encuentran muchos obstáculos para desarrollar todo su potencial porque no se invierten los recursos necesarios para ello…y al final muchos acaban yéndose a estudiar y a trabajar al extranjero.
¿Es la música clásica compatible con los jóvenes?
Claro que es compatible. Mucha gente tiene la idea de que la música clásica es algo aburrido, rancio y anticuado… no es así. La llamada “música clásica” comprende en realidad muchos siglos de historia e infinidad de estilos; tantos, que es imposible que uno no encuentre no una, sino cientos de obras que le hagan disfrutar. La gran diferencia entre la llamada música clásica y ciertos otros tipos de música, es que la primera hay que escucharla con atención, pararse un momento a reflexionar acerca de ella, porque seguramente encontraremos un montón de sutilezas, detalles y matices que de otra forma nos perderíamos. Y hay que entender que los distintos tipos de música no son excluyentes: no se trata de pedir la Novena de Beethoven un viernes por la noche en la discoteca -igual que no esperaríamos escuchar una sesión de techno-house en el Teatro Real- sino de ser capaces de escuchar, valorar y enriquecernos con la música –con toda la música- sin rechazarla de antemano.
¿Qué te llevó a escoger la trompa como tu instrumento?
Durante las pruebas de acceso al grado elemental, los conservatorios suelen organizar una serie de demostraciones de los distintos instrumentos para que los niños los conozcan y –si es que no lo tienen muy claro ya- puedan elegir con un poco más de criterio. En mi caso, me gustaron la viola, la trompa y el clarinete, y esos fueron los que puse en mi lista de preferencias. Después de algunas pruebas de aptitud con los profes de cada especialidad, me dieron la trompa, y con los años he ido apreciando cada vez más la belleza del instrumento.
Aconséjanos un concierto para este mes.
¡Uy! pues eso sí que es difícil, hay muchísimas opciones. Los precios del Auditorio Nacional y del Teatro Monumental (donde tocan la Orquesta Nacional y la de RTVE, respectivamente) son muy asequibles, y los conciertos de calidad. Si queremos asistir a espectáculos impresionantes, las óperas del Teatro Real no nos defraudarán (aunque aquí los precios son más prohibitivos y es a veces difícil conseguir entrada). Y para aquellos interesados en la música más vanguardista, el Museo Reina Sofía, a través del CDMC, ofrece conciertos gratuitos de música contemporánea (aviso: a veces, este tipo de música puede sonar “rara”).

lunes, 25 de mayo de 2009

Los libros no entienden de crisis



Estamos en crisis, no podemos negarlo. Pero eso no es motivo para descuidar uno de los mayores placeres: la lectura. Son muchos los que aseguran, que este sector, lejos de verse afectado, se ha mantenido e incluso incrementado sus ventas. Los libros de bolsillo y los autores superventas, son la clave de este año crítico.

La crisis no afecta a los libros porque son necesarios para el lector vocacional. La hipótesis para que se dé este hecho es que el libro tiene un valor de “refugio”. Hay una oferta amplia, con buenos títulos al los que el verdadero lector no puede resistirse, ya que es un ocio mucho más barato que un concierto o un partido de fútbol, por ejemplo. Un libro es para siempre, otro tipo de ocios se pueden disfrutar en un momento puntual, pero una obra literaria se puede releer tantas veces como se quiera.

En tiempos de crisis, son muchas las opciones que surgen. Está los libros de bolsillo, baratos, cómodos de llevar y caben en muchos sitios. Su precio ronda los seis euros y cada vez hay que esperar menos entre la publicación en tapa dura y su edición de bolsillo.
También podemos recurrir a las bibliotecas del barrio. En sus estanterías esconden multad de títulos de los que se puede disfrutar totalmente gratis por un periodo de, aproximadamente, un mes. Otra opción sería el intercambio de libros entre amigos: sabes que tu libro estará bien cuidado y si compartís el mismo gusto tendrás una buena referencia. Para los más bohemios, tienen multitud de mercadillos de segunda mano, en lo que encontrarán auténticas reliquias.

Muchas personas se quejan de lo caros que son los libros, así como el canon adicional que debe pagarse por derechos de autor. A este respecto, César Antonio Molina, ministro de Cultura piensa que “la cultura debe tener fácil acceso y un coste económico menor, pero tenemos que cumplir una serie de normas, lo cual no significa que los ministros (europeos) no tratemos de buscar las medidas y las fórmulas para hacerlo".

Lo cierto es que opciones no faltan. Los gobiernos deberían fomentar la lectura, igual que lo hacen con el cine, con una publicidad propia y otras medidas. Los profesores y padres inculcar una cultura y hábitos a los más pequeños, enseñándoles a disfrutar de los libros y no viéndolos como una obligación. Y los adultos, descubriendo el mundo escondido que hay tras unas simples hojas de papel. Las opciones son infinitas, por tanto, ¡al mal tiempo… muchos libros!

Los estudiantes celebran su XIII certamen de literatura


Como cada año, el IES María Moliner celebra su tradicional certamen literario. Por 23º año consecutivo, los alumnos se han animado a presentar tus relatos y carteles al concurso. Belén López, de 15 años, es la segunda vez que participa.

Belén, esta es la segunda vez que participas, ¿por qué te presentas al certamen?
Los profesores siempre nos animan a participar. El año pasado ya nos presentamos muchos compañeros y este año la mayoría hemos repetido. Puedes subir la nota en la asignatura de Lengua y además si ganas, mejor que mejor.

¿En qué consiste el premio?
Hay dos modalidades prosa y verso. Cada modalidad tiene dos premios: el primer premio son 600 euros y el segundo 300.

Para el próximo año, ¿quienes se pueden presentar?
Todos los alumnos de los institutos de Madrid que estén cursando 2º ciclo de la E.S.O, bachillerato y ciclos formativos de grado medio y superior.

¿Y los de 1º ciclo de la E.S.O no pueden participar entonces?
Sí, pero en un certamen aparte que crean especialmente para ellos. Si no, no sería justo que unos chavales de 12 años compitieran con unos de 18, por ejemplo. Estarían en desventaja.

Además del certamen, existe un concurso de carteles. ¿Tiene alguna relación con el certamen literario?
Sí, los alumnos que quieran pueden presentarse al concurso de carteles. El que resulta ganador es el cartel que anuncia el certamen de forma oficial. Durante un mes, más o menos, todos los carteles participantes son expuestos en la biblioteca y se hacen votaciones. El ganador es el que presenta el certamen. Al ser para promocionar el concurso de literatura siempre tienen que tratar sobre temas relacionados con los libros y la literatura, aunque eso sí, la técnica es libre. Mucha gente prefiere dibujar, en vez de escribir, por lo que es bastante famoso.

¿Y esto también tiene premio?
Sí, aunque es menos. El primero son 130 euros y el segundo 70. Si no ganas te devuelven el cartel y eres ganador se lo queda el instituto para poder usarlo en el certamen. Luego si ganas hace ilusión ver tu dibujo por ahí.

¿El jurado de quién está compuesto?
Son todos profesores del centro, que se ofrecen voluntariamente.

Para terminar, ¿sabrías decirnos cuando surgió la idea de crear este certamen?
Creo que fue en el curso de 1985-1986, hace bastantes años ya. Una profesora que entonces daba clases en el instituto de griego y la bibliotecaria del centro pensaron en crear un concurso de literatura a nivel interno, sólo para los alumnos del instituto. Pero con el paso de los años se fue haciendo famoso hasta hoy, que puede participar cualquier alumno de Madrid.

TEATRO ARBOLÉ: TÍTERES, ROMANTICISMO Y TRADICIÓN


Los tiempos que corren no son fáciles para las compañías tradicionales de teatro que luchan, con sus métodos de siempre, contra el gigante de la tecnología. A pesar de todo, los niños siguen viendo en los títeres, la magia que nunca les ha abandonado.

Esteban Villarrocha, gerente y productor del Teatro Arbolé, nos cuenta su particular visión del mundo de los títeres, y de cómo sobreviven en los tiempos que corren

- ¿Piensa que la cultura tradicional, como los títeres, están destinados a desaparecer entre los niños por la proliferación de las nuevas tecnologías?

El Teatro nunca desaparecerá mientras haya una persona que quiera contar una historia y haya otra persona (público) que quiera escucharla.

Los niños y los adultos sufren el impacto de las nuevas tecnologías igualmente: unos se adaptaran de una manera y otros de otra.

Esto es imposible de variar. Ahora bien, el teatro, la danza, las artes escénicas en general siguen siendo un acto artesanal, aunque pueden utilizar nuevos recursos técnicos.

Pero su esencia es la palabra, el movimiento, el objeto manipulado. Se habla demasiado de nuevas tecnologías y arte. En nuestro caso no cambian nada. Al menos eso creo yo.

- ¿Qué transmite una obra de títeres que no puede transmitir el resto de ofertas culturales?

El Teatro Arbolé surge del Movimiento de renovación pedagógica, en los finales de los años setenta del siglo XX.

Siempre ha sentido la necesidad de utilizar el teatro como herramienta educativa. También lúdica.

Los títeres son herramientas al servicio de una historia y de una manera de expresión.

- ¿Cómo surgió la compañía de teatro Arbolé?

Primero surge de un grupo de maestros. Hoy se ha consolidado y, tras 30 años de existencia, es una empresa de producción, exhibición y difusión. Somos 15 trabajadores.

- ¿Qué es lo más duro de este mundillo?

La permanencia.

- ¿Y lo más satisfactorio?

Vivir del oficio que has elegido libremente. Comer de él.

- La magia que parece rodear a los títeres y a sus titiriteros es uno de los reclamos que más llama al público para acudir a este tipo de espectáculo. ¿Existe tal magia? ¿Cree que hay otro reclamo más importante?

Hay un sentimiento romántico, todavía hay gente que nos ven como ‘roba gallinas’, saltimbanquis y gentes de mal vivir. A este sentimiento ha contribuido mucho la literatura.
Ser titiritero es ser actor y ser un oficiante de teatro.

Somos titiriteros pero seres normales, que aman y ofician un trabajo que cuando trasciende en el público se convierte, a veces, en arte.

- ¿Este sector también está notando los efectos de la crisis financiera? ¿Cree que es más vulnerable a la crisis que otros sectores que cuentan con más respaldo?

Toda la sociedad esta notando esos efectos. Nosotros también. No son buenos tiempos para la creación. Ahora bien, el teatro sobrevivirá al igual que las artes hechas en vivo.

Siempre habrá necesidad de contar historias.

- Si pudieran lanzar un mensaje a todos los niños, ¿qué les dirían?

Paciencia con los mayores.

Es complicado lanzar un mensaje a un niño o niña. Más en estos tiempos. Lo cierto es que creo que sí que hay una crisis social de pérdida de valores, que repercute negativamente sobre la cultura, la educación, etc.

Por eso les diría: Tener paciencia con lo mayores. Se han vuelto locos.

- Para todos aquellos que quieran conocer un poco más este mundillo, la página web de la compañía está abierta al público. http://www.teatroarbole.es/


Cantautores en combate


Los cantautores españoles se encuentran en buena forma. En este tiempo de crisis que todo es tan difícil para todos, y más aún en el panorama musical, encontramos un pequeño escuadrón de supervivientes sin necesidad de superproducciones.

Al talento le añades esfuerzo, sentimiento y un empujón, en algunos casos con MySpace, y todo sale rodado. Últimamente podemos observar un auge de estas pequeñas producciones con artistas como Russian Red, Iván Ferreiro, o más recientemente Coque Malla y Javier Álvarez, que con su música siguen llenando las salas de conciertos. Sin olvidarnos además que los empresarios de estos locales no les ponen las cosas fáciles, de ahí el encarecimiento de las entradas.

Una de las razones de este auge lo encontramos en la buena adaptación de estos músicos a las nuevas tecnologías. Y me refiero a Internet. Muchos de ellos han basado sus campañas de promoción en la gran red de redes, incluso publicando su álbum completo en la Web antes de su venta. Con esta táctica han ganado por goleada a esa multitud de asesores que gozan un gran sueldo en las discográficas, y que nunca imaginaron esta buena aceptación del público.

Todo músico sabe que los discos, hoy día no dan dinero, y que el verdadero beneficio se recoge en la gira de conciertos. De ahí que muchos se dejen la piel en cada una de las actuaciones como si fuese la última.

Ahora que llega el verano no podemos dejar de lado lo que los festivales aportan a los artistas. Estos eventos, que se encuentran cada vez más en alza, facilitan a los músicos gozar de buenas instalaciones alejados de aquellos locales con mala acústica y foro reducido. Además enriquecen el panorama musical con una gran variedad de artistas y exclusivos directos que el publico siempre recordará.

Con todo esto quiero revindicar que la buena música no siempre se encuentra ligada a contratos millonarios, y que nuestro pequeño escuadrón de cantautores seguirá ascendiendo si hay oídos que les escuchen.

Jueves de teatro






Miro por la ventana y llueve. ¡A veces pienso que los deberes del tiempo en fin de semana son fastidiar y fastidiar! Con lo agustito que se está con un tinto de verano los domingos en la Latina

El último día de la semana se lo lleva de caja el videoclub. Peli, mantita y sofá. Y si es principio de mes, cine y palomitas extra grandes. Y yo me pregunto… ¿Cuántos faltan por descubrir el buenrrollismo del teatro?

Hace unos días una amiga me dijo que había ido a las jornadas de impro del Alfil que desde culturactual recomendamos. Mientras me narraba su catarsis, observaba sus gestos (propios de una primera toma de contacto). Hablaba de su experiencia en el teatro de la Calle Pez con una sonrisa atada pegada de oreja a oreja con un hilo invisible, y me juraba que volvería pronto a otra sesión teatrera.

Lo bueno que tiene el arte de las tablas, el telón y los focos es que tienes a tus artistas a unos metros, cada representación es única y, además de aprovechar para tomar unas cañitas con los amigos antes de que empiece la obra, puedes hacer un plan de jueves que te alegre la semana y que te abra boca para el finde.

No os quiero engañar, el que empieza probando un jueves, se apuntará a muchas otras sesiones. Pero no os preocupéis, no tiene ningún efecto contraproducente. En cambio, sí los tiene secundarios: comenzareis a llegar al trabajo con mucho mejor humor, las palabras del jefe sonarán difusas y empezareis a notar cómo la “tableta de chocolate” no es un invento de las revistas de moda… la carcajada puede ser el mejor gimnasio.

Con todo esto me despido, voy a meterme en el buscador a ver qué obra escojo para esta semana. Y acordaros de los teatreros independientes. Catarsis del tomatazo o escuelas de teatro amateur. Todo es válido para hacer de estos, siempre duros, lunes, el día de búsqueda del jueves de teatro.